Cirugía Oral en Barcelona: extracciones complejas, ATM e implantes cigomáticos
Barcelona es uno de los principales referentes internacionales en cirugía oral y maxilofacial, con clínicas de alta complejidad tecnológica especializadas en planificación 3D, técnicas mínimamente invasivas y tratamientos complejos de la articulación temporomandibular (ATM). En Corona Dental, en Barcelona, ofrecemos cirugía oral con el mismo nivel de precisión técnica: desde la extracción de una muela del juicio incluida hasta la colocación de implantes cigomáticos en pacientes con pérdida ósea severa, todo con anestesia local o sedación consciente según el caso.
Cuándo se necesita cirugía oral
No toda extracción o tratamiento requiere cirugía: la mayoría de los dientes se extraen con una exodoncia simple, sin necesidad de abrir la encía. Pero hay situaciones donde la cirugía oral es la única vía segura: una muela del juicio que no ha erupcionado y está retenida bajo el hueso o la encía, una raíz fracturada que no se puede extraer con fórceps convencionales, un quiste maxilar que ha crecido alrededor de la raíz de un diente, o la falta de hueso suficiente para colocar un implante mediante las técnicas habituales.
Extracción de muelas del juicio: simple o quirúrgica
Las muelas del juicio, o terceros molares, suelen aparecer entre los 18 y los 25 años, y no siempre hay espacio suficiente en el maxilar para que erupcionen con normalidad. Cuando una muela del juicio ha salido por completo y está en buena posición, la extracción es simple: se realiza con anestesia local y el paciente puede retomar su rutina al día siguiente. Cuando la muela está retenida —parcial o totalmente oculta bajo la encía o el hueso—, es necesaria una extracción quirúrgica: se abre un pequeño colgajo de encía, se accede a la pieza y se retira, en ocasiones seccionándola en fragmentos para minimizar el trauma sobre el hueso y los dientes vecinos.
Por qué usamos CBCT antes de operar
Antes de cualquier extracción quirúrgica de una muela del juicio inferior, realizamos un escáner CBCT (tomografía computarizada de haz cónico) para localizar con precisión el nervio dentario inferior. Este nervio recorre el interior de la mandíbula, y en algunos pacientes la raíz de la muela del juicio queda muy próxima a él. Sin esta imagen tridimensional previa, existe riesgo de dañar el nervio durante la extracción, lo que puede provocar parestesia —pérdida de sensibilidad en el labio o la barbilla—, una complicación poco frecuente pero seria. El CBCT permite planificar la cirugía con el margen de seguridad necesario antes de tocar al paciente.
Quistes maxilares y patología periapical
Cuando una infección dental de larga evolución no se trata a tiempo, puede formarse un quiste alrededor de la raíz del diente: una cavidad llena de líquido que va creciendo lentamente y desplazando o reabsorbiendo el hueso circundante. Estos quistes maxilares no suelen doler en sus fases iniciales, por lo que muchas veces se detectan en una radiografía de rutina. El tratamiento quirúrgico consiste en extirpar el quiste por completo, junto con el tejido infectado, para evitar que siga creciendo y comprometiendo los dientes o estructuras vecinas.
Patología de la ATM: cuando el problema no está en el diente
La articulación temporomandibular conecta la mandíbula con el cráneo, y sus trastornos —dolor al abrir la boca, chasquidos, bloqueos, o limitación del movimiento mandibular— a menudo se confunden con un problema puramente dental, cuando en realidad el origen está en la articulación o en la musculatura masticatoria. El diagnóstico combina la exploración clínica con pruebas de imagen específicas de la ATM, y el tratamiento va desde medidas conservadoras —férula de descarga, fisioterapia— hasta, en los casos más severos, intervención quirúrgica sobre la propia articulación.
Implantes cigomáticos: cuando no hay hueso suficiente
En pacientes con una pérdida ósea severa en el maxilar superior —tras años sin dientes, o por reabsorción avanzada—, un implante convencional no siempre tiene suficiente hueso donde anclarse, ni siquiera con un injerto óseo previo. Los implantes cigomáticos resuelven esto anclándose directamente en el hueso del pómulo (cigoma), una estructura que prácticamente no se reabsorbe con los años, evitando así la necesidad de meses de regeneración ósea antes de poder colocar los dientes definitivos.
Cómo se realiza la cirugía oral en Corona Dental
Toda cirugía empieza con un diagnóstico por imagen —radiografía panorámica o CBCT según el caso— para planificar la intervención antes de entrar en quirófano. La cirugía se realiza con anestesia local; en intervenciones más largas o complejas, como la extracción de varias muelas del juicio retenidas a la vez, ofrecemos sedación consciente para que el paciente viva la intervención con más calma, sin necesidad de anestesia general. Tras la cirugía, programamos una revisión de control para confirmar que la cicatrización avanza con normalidad.
Comparativa: extracción simple vs. extracción quirúrgica
| Extracción simple |
Extracción quirúrgica |
| Diente ya erupcionado, sin necesidad de abrir encía |
Diente retenido o raíz fracturada, requiere colgajo |
| Duración: 15–20 minutos |
Duración: 30–60 minutos |
| Recuperación: 1–2 días |
Recuperación: 3–5 días, sutura a los 7–10 días |
| Suele bastar con anestesia local |
Anestesia local, con opción de sedación consciente |
Precio de la cirugía oral en Barcelona
El precio de una extracción simple en Barcelona suele moverse entre 90€ y 150€ por pieza. Una extracción quirúrgica, como una muela del juicio retenida, se mueve entre 200€ y 400€, y si se añade sedación consciente, entre 100€ y 150€ adicionales. El precio final depende del número de piezas, la complejidad de la retención y si es necesario un CBCT previo. En Corona Dental el diagnóstico inicial y el presupuesto detallado se entregan antes de programar cualquier intervención.
Cuidados después de la cirugía
En las primeras 24–48 horas conviene aplicar frío local de forma intermitente para controlar la inflamación, mantener una dieta blanda y fría, y evitar enjuagues bruscos o el uso de pajita, ya que la succión puede desprender el coágulo y provocar alveolitis. El tabaco retrasa de forma notable la cicatrización y aumenta el riesgo de infección, por lo que se recomienda evitarlo al menos durante los primeros días.