Corona Dental es una clínica familiar de Barcelona que trabaja desde 2016. Nuestra consulta de odontopediatría en Barcelona la lleva Oksana Onopriienko, odontopediatra y dentista infantil con 12 años de ejercicio: atiende desde el primer diente, hacia los 6–8 meses, hasta la dentición del adolescente, y reúne en una misma consulta el tratamiento y la prevención. Atendemos en español, ruso, inglés y ucraniano, de modo que el niño no tenga que explicar en un idioma ajeno qué le duele. Tratamos la caries y la pulpa de los dientes de leche, aplicamos selladores y flúor, y acompañamos la ortodoncia desde los aparatos removibles hasta los brackets. Trabajamos únicamente con anestesia local.
6–8 mesesedad de la primera revisión
12 añosde ejercicio de la odontopediatra
4 idiomasde atención con el niño
65 %de pacientes llegan recomendados
Qué es la odontopediatría y en qué se diferencia de la consulta de adultos
La odontopediatría es el área de la odontología que se ocupa de los dientes y de la mordida desde que erupciona el primer diente de leche hasta que termina de formarse la dentición definitiva. La diferencia con la consulta de adultos no está en el tamaño del instrumental ni en los dibujos del techo. Son cuatro diferencias, y todas son clínicas.
El tejido dentario es distintoEl esmalte y la dentina del diente temporal son entre una vez y media y dos veces más finos, y la pulpa queda más cerca de la superficie. Una caries que en un diente definitivo tardaría un año en llegar al nervio, en uno de leche puede alcanzarlo en pocos meses. Por eso aquí «lo vigilamos hasta la próxima visita» suele significar un diente perdido.
Temporal no quiere decir prescindibleEl diente de leche guarda el sitio del definitivo y participa en el crecimiento del maxilar. Perderlo antes de tiempo supone que los dientes vecinos se inclinen hacia el hueco y que falte espacio después: brackets dentro de unos años en lugar de una obturación hoy.
El paciente es otroEl niño no sabe describir qué le duele, no aguanta un sillón largo y recuerda su primera visita durante años. Parte de la cita se emplea en conseguir que abra la boca, y ese no es tiempo perdido: forma parte del tratamiento.
El objetivo se mueveEl maxilar crece, los dientes se recambian y la oclusión se reorganiza. El odontopediatra no mira solo el diente de hoy, sino hacia dónde va el conjunto: los mismos hallazgos a los 5 y a los 9 años piden decisiones distintas.
De ahí la conclusión práctica: el odontopediatra no es «un dentista de adultos que habla con dulzura». Es una dedicación propia, con procedimientos que en la consulta de adultos sencillamente no existen —pulpotomía, sellado de fisuras, coronas pediátricas, ortodoncia interceptiva, mantenedores de espacio—.
Qué cubre el CatSalut y qué se paga aparte
Conviene cerrar esta cuestión la primera, porque marca el presupuesto familiar de varios años. En Cataluña funciona el Programa d'atenció dental de Catalunya: el niño de 0 a 14 años con tarjeta sanitaria individual (TSI) recibe una cobertura básica sin coste a través de su centro de atención primaria (CAP). Esa cobertura tiene un límite, y el límite no cae donde la mayoría de padres supone.
| Qué necesita el niño |
Cobertura pública |
Consulta privada |
| Revisión preventiva |
Incluida, según los plazos del programa |
En cualquier momento |
| Sellado de fisuras |
Incluido |
Incluido |
| Obturación en diente definitivo |
Incluida |
Incluida |
| Tratamiento de un diente de leche |
Por norma general, no |
El grueso de la consulta infantil |
| Traumatismo, infección aguda, extracción |
Incluidos |
Incluidos |
| Ortodoncia: aparatos, brackets, alineadores |
No incluida |
Solo privada |
| Higiene profesional infantil |
Por norma general, no |
Incluida |
| Coronas pediátricas y mantenedores |
No incluidos |
Incluidos |
Conclusión. El programa público cubre bien la prevención y los dientes definitivos del escolar, y apenas cubre aquello por lo que se suele buscar un odontopediatra: el tratamiento de los dientes de leche del preescolar y la ortodoncia. Por eso una familia con un niño de 3 a 7 años acaba en consulta privada aun teniendo acceso completo al sistema público. Los tramos de edad y el contenido del programa se revisan periódicamente: consulte el listado vigente en el CatSalut. Trabajamos de forma privada y no prestamos servicios con cargo al programa público.
A qué edad traer al niño al odontopediatra
El dentista infantil atiende en nuestra consulta desde que sale el primer diente, hacia los 6–8 meses. No es exceso de celo: a esa edad la revisión dura dos minutos y se hace en el regazo de la madre, y resuelve cuestiones que más tarde se resuelven en el sillón y con anestesia.
| Edad |
Qué ocurre en la boca |
Para qué venir |
| 6–12 meses |
Erupcionan los primeros incisivos |
Revisar los frenillos y el orden de erupción; acordar con los padres con qué y cómo cepillar |
| 1–3 años |
Se completa la dentición temporal, 20 dientes |
Caries del biberón en los incisivos, primeros hábitos de cepillado, conocer la consulta sin tratamiento |
| 3–6 años |
Los dientes de leche soportan toda la carga masticatoria |
Pico de caries y de pulpitis en dientes temporales, hábitos, habla, preparación del recambio |
| 6–9 años |
Erupcionan los primeros molares e incisivos definitivos |
Sellar los molares nada más erupcionar; primera valoración de la mordida |
| 9–13 años |
Recambio activo y crecimiento de los maxilares |
Ventana principal de los aparatos removibles; control del espacio para los definitivos |
| 13 años en adelante |
Dentición definitiva formada |
Brackets y alineadores, higiene del adolescente, cordales bajo control |
La visita con un niño menor de tres años se organiza de otro modo: no se le sienta solo en el sillón y la exploración se concentra en la ventana corta en la que está tranquilo. El objetivo no es resolverlo todo de una vez, sino detectar el problema en fase de mancha y no estropearle la relación con el dentista.
Motivos para pedir cita con el odontopediatra
El dolor no es el primer motivo para acudir al dentista infantil, ni el principal: en los dientes de leche aparece tarde, con frecuencia ya en fase de pulpitis. Conviene venir antes, con estas señales.
- Mancha blanca o marrón en un diente. Fase inicial de caries, reversible sin turbina. Los padres suelen confundirla con placa y esperan a que oscurezca.
- Pigmentación oscura en el cuello de los dientes que el cepillo no retira. Es la tinción negra o black stain, producida por determinadas bacterias. No destruye el diente, pero informa sobre la microbiota y solo se elimina en consulta.
- El niño mastica siempre del mismo lado. Del otro lado le duele o le molesta, aunque no se queje.
- Sangrado al cepillar. Casi siempre es gingivitis por cepillado incompleto, no «un roce sin querer».
- Mal aliento con garganta y digestión normales. Apunta a una cavidad con restos de comida o a inflamación de la encía.
- Fractura o golpe tras una caída. Hay que explorar aunque no se vea daño: el diente puede oscurecer meses después.
- El diente definitivo sale en segunda fila. Imagen habitual en los incisivos inferiores a los 6–7 años; exige decidir qué hacer con el temporal.
- Respira por la boca, ronca, rechina los dientes al dormir o se chupa el dedo pasados los 3 años. Estos hábitos modifican la forma del maxilar y hay que abordarlos mientras el hueso crece.
Qué tratamos en la consulta infantil
El alcance completo de nuestra consulta de odontopediatría en Barcelona, agrupado por objetivos. El plan concreto y los plazos se indican tras la exploración.
Prevención
Higiene profesional
Sellado de fisuras
Flúor y remineralización
Instrucción de cepillado
Tratamiento
Caries en dentición temporal y definitiva
Pulpotomía y pulpectomía
Restauración de fracturas
Hipoplasia e hipomineralización
Extracción de dientes temporales
Rehabilitación
Coronas pediátricas
Reconstrucción de dientes destruidos
Mantenedores de espacio
Oclusión
Aparatos removibles
Brackets y alineadores
Férulas de bruxismo
La opinión de nuestra odontopediatra
Por qué un diente de leche se trata en vez de extraerse
La pregunta que más oigo de los padres: «Si se va a caer igualmente, ¿para qué tratarlo?». Respondo siempre lo mismo: porque no se cae mañana, sino a veces dentro de seis o siete años.
El segundo molar temporal suele acompañar al niño hasta los 10–12 años. Extraerlo a los cinco es permitir que los dientes vecinos se inclinen hacia el hueco, y cuando llegue el definitivo ya no habrá sitio. Eso no se arregla con una obturación, sino con ortodoncia, y cuesta varias veces más.
La segunda razón es la infección. La raíz del diente temporal queda pegada al germen del definitivo, y una infección mantenida puede alterar el esmalte del permanente antes incluso de que erupcione. Esos dientes suelen salir con manchas y requieren restauración.
Y la tercera, de la que se habla menos: un niño al que le faltan varios dientes mastica peor y de otra manera, y si los ausentes son los de delante, también se resiente el habla.
Por eso decido extraer solo cuando el diente no se puede conservar o cuando está de todos modos al borde del recambio. En los demás casos, lo tratamos.
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Oksana Onopriienko
Odontopediatra
Tratamiento y prevención
12 años de ejercicio
La primera visita y la cita de adaptación
El miedo al dentista es frecuente en niños y casi nunca nace solo: se aprende en una primera visita mal planteada. Si el niño no ha ido nunca o ya viene asustado de otra consulta, proponemos una cita de adaptación: una visita aparte en la que no se realiza ningún tratamiento.
1
Conocer la consulta sin sillónEl niño entra, mira alrededor y toca el instrumental. La odontopediatra le enseña el espejo, el aspirador y la jeringa de agua con palabras que entiende a su edad.
2
Contar los dientesLa exploración se plantea como un juego de contar: se revisan la mucosa, los frenillos, la mordida y cada diente, y para el niño sigue sin ser un tratamiento.
3
CepilladoSi el niño accede, se le cepillan los dientes con un cepillo normal y se le muestran las zonas que se deja. Primer contacto físico, y además indoloro.
4
Conversación con los padresLa odontopediatra explica qué ha visto y qué requiere tratamiento; si hace falta una radiografía, explica para qué. La visita termina antes de que el niño se canse: la siguiente ya será de tratamiento, y llegará a una consulta conocida con una cara conocida.
Qué ayuda y qué estorba, por parte de los padres
Ayuda: venir por la mañana; avisar de que vamos «a mirar los dientes», sin detalles sobre el tratamiento; dejar que traiga un juguete; responder a la odontopediatra de forma breve y tranquila.
Estorba: frases como «no tengas miedo», «no te va a doler» o «no te van a taladrar» —el niño oye en ellas una palabra que antes no temía—; prometer un premio por aguantar, que convierte la visita en una prueba; y la propia inquietud del adulto, que el niño capta antes que las palabras.
Prevención: selladores, flúor e higiene
En odontopediatría la prevención no es un complemento del tratamiento, sino el trabajo principal. Esto es lo que se hace y cuándo.
Sellado de fisurasLa superficie masticatoria del molar definitivo está surcada por fisuras en las que el cepillo no entra. Se cubren con un material fluido nada más erupcionar el diente, antes de que empiece la caries. La ventana es estrecha: los primeros meses tras la erupción.
Aplicación de flúorEl flúor se incorpora al esmalte y lo vuelve más resistente al ácido. La concentración y la frecuencia se ajustan a la edad y a lo que el niño ya recibe con el agua y la pasta: el exceso es tan indeseable como el defecto.
RemineralizaciónMientras la caries sigue en fase de mancha blanca, una pauta de aplicaciones devuelve el contenido mineral al esmalte y el diente se libra de la obturación.
Higiene profesionalRetirada de placa blanda, pigmentación y depósitos calcificados con Airflow EMS y ultrasonidos. Es indolora y se tolera mejor que el tratamiento.
El cepillado lo enseñamos en cada visita y siempre con el adulto delante: hasta los 7–8 años el niño no domina la mano lo bastante como para limpiarse por completo. Repasar después es tarea del adulto, y también se aprende.
Caries y pulpa en los dientes de leche
Lo que se hace depende de la fase en la que el diente llega a la consulta. En la dentición temporal las fases se suceden más deprisa, así que la diferencia entre venir hoy y venir dentro de tres meses llega a ser decisiva.
| Fase |
Cómo se ve |
Qué hacemos |
| Mancha |
Mancha blanca o mate, superficie lisa |
Remineralización, flúor y corrección de la higiene. Sin turbina |
| Caries superficial y media |
Cavidad visible; puede reaccionar al dulce y al frío |
Limpieza de la cavidad y obturación —el empaste— en una sesión; anestesia si está indicada |
| Caries profunda |
Cavidad amplia, reacción marcada a la temperatura |
Tratamiento con protección pulpar y obturación o reconstrucción de la corona |
| Pulpitis |
Dolor nocturno sin estímulo; el niño no deja tocar el diente |
Pulpotomía —retirada de la pulpa cameral conservando la radicular— o pulpectomía si la radicular está afectada |
| Diente no recuperable |
Destrucción por debajo de la encía, fístula, movilidad |
Extracción y decisión sobre cómo conservar el espacio del definitivo |
Con qué se restaura un diente temporal
La elección del material no es un detalle de catálogo: condiciona cuánto aguanta la restauración hasta el recambio. En cavidades pequeñas y medianas trabajamos con composite fotopolimerizable, que reproduce el color del diente. En dientes con mucha pérdida de estructura, una obturación convencional se fractura o se descementa, y entonces procede una corona pediátrica que abraza el diente entero. La decisión depende de cuánta pared queda sana, de la colaboración del niño y de cuánto tiempo falta para que el diente se caiga; se toma en la exploración y se explica antes de empezar.
Hipoplasia del esmalte e hipomineralización incisivo-molar
Los padres suelen confundirlo con una caries descuidada, pero el diente erupciona ya defectuoso: el esmalte sale amarillo-marrón, rugoso y a trozos ausente. La causa se establece antes de la erupción y el cepillado no tiene nada que ver. Son dientes sensibles, que se destruyen deprisa y retienen mal una obturación convencional, de modo que el abordaje es otro: prevención reforzada, recubrimientos protectores y restauración temprana. Distinguir un defecto del desarrollo de una caries solo es posible explorando.
Mantenedores de espacio
Es la pieza que más se olvida cuando se extrae un diente de leche antes de tiempo, y la que evita una ortodoncia posterior.
Cuando un molar temporal se pierde años antes del recambio, los dientes contiguos tienden a desplazarse hacia el hueco en cuestión de meses. El definitivo que debía ocupar ese lugar puede encontrarse el espacio reducido y erupcionar desviado, en segunda fila o quedar retenido en el hueso. El mantenedor de espacio es un pequeño dispositivo fijo o removible que ocupa esa distancia y la conserva hasta que el definitivo asoma.
- Cuándo se plantea: tras la extracción de un molar temporal con un margen amplio hasta el recambio, o cuando el diente se ha perdido por traumatismo.
- Cuándo no hace falta: si el definitivo ya está a punto de erupcionar, el dispositivo no aporta nada.
- Qué exige: revisiones de control, porque el maxilar crece y el dispositivo deja de ajustar; y cepillado cuidadoso alrededor, ya que retiene placa.
La decisión se toma con una radiografía: hay que ver en qué fase de formación está la raíz del definitivo para estimar cuánto falta. Sin esa imagen, colocar o descartar un mantenedor es una apuesta.
Traumatismo dental: qué hacer antes de llegar
Las caídas en el parque y los golpes practicando deporte son un motivo frecuente de urgencia. Lo que se haga en la primera hora pesa más en el resultado que todo el tratamiento posterior.
Diente arrancado por completoUn diente de leche no se reimplanta. Un definitivo se coge solo por la corona, sin tocar la raíz, se enjuaga con leche o suero fisiológico —nunca con agua, nunca cepillándolo— y se transporta en leche o en la mejilla de un adulto. Al dentista de inmediato: el pronóstico depende de los primeros minutos.
Diente fracturadoBusque el fragmento y tráigalo en medio húmedo: parte de las fracturas se restauran con el propio trozo. Frío por fuera, nada de calor.
Diente desplazado o con movilidadNo lo recoloque usted. Dieta blanda y exploración. Hace falta una radiografía para valorar la raíz y el germen del definitivo.
Diente que oscurece semanas despuésSeñal de necrosis pulpar. Puede no doler en absoluto; hay que explorarlo aunque no haya molestias.
Atendemos con cita previa y no disponemos de guardia permanente. Ante un traumatismo fuera del horario de consulta, acuda a un servicio de urgencias: en Barcelona hay urgencias odontopediátricas en los hospitales infantiles de referencia. Nosotros asumimos el seguimiento y el tratamiento definitivo el primer día hábil.
Ortodoncia interceptiva y hábitos
Una maloclusión no se corrige por estética. Reparte mal la carga masticatoria, acelera el desgaste, dificulta el cepillado y en algunos casos afecta a la respiración y al habla. Los niños tienen una ventaja que los adultos ya no tienen: el maxilar crece, y sobre ese crecimiento se puede influir, que es de lo que se ocupa la ortodoncia interceptiva. En el adolescente se suma un motivo que conviene no menospreciar: una sonrisa que le gusta sostiene su autoestima en una etapa en la que eso pesa mucho.
| Edad |
Qué se puede lograr |
Con qué |
| 4–6 años |
Retirar un hábito, corregir la postura lingual, influir en la anchura del maxilar |
Observación y aparatología miofuncional |
| 7–10 años |
Expandir el maxilar, generar espacio para los definitivos, frenar una mordida cruzada |
Aparatos removibles: su ventana principal |
| 11–13 años |
Cerrar la corrección del crecimiento y preparar la alineación final |
Aparatos removibles y dispositivos fijos parciales |
| 13 años en adelante |
Alinear la dentición definitiva |
Brackets, alineadores Spark y Geniova |
Hábitos que modifican la forma del maxilar
- Chuparse el dedo o el chupete pasados los 3 años. La presión constante genera una mordida abierta: los dientes de delante dejan de contactar.
- Respiración bucal. Cambia la posición de la lengua y de la mandíbula y estrecha el maxilar superior. Suele tener origen otorrinolaringológico, y sin resolver esa parte la ortodoncia no da un resultado estable.
- Rechinar los dientes al dormir. Es frecuente y no siempre requiere tratamiento, pero con desgaste marcado del esmalte indicamos una férula protectora.
- Interposición lingual al tragar. Impide que los dientes contacten y anula el resultado de la alineación si no se corrige.
Anestesia en niños: qué hacemos y qué no
Es el punto en el que más se diferencian las consultas de odontopediatría de Barcelona, y conviene aclararlo antes de pedir cita: de la respuesta depende si le servimos o no.
Anestesia local — síMétodo estándar de la consulta infantil. El punto de punción se anestesia antes con gel tópico, de modo que el niño no suele notar el pinchazo.
Anestesia computarizada — síEl anestésico se libera despacio y dosificado bajo control del equipo: la presión en el tejido no sube de golpe y el pinchazo apenas se percibe. Los niños lo llevan bastante mejor.
Sedación — noNi consciente ni profunda: hace falta un anestesista y un gabinete equipado para ello.
Anestesia general — noNo realizamos tratamiento bajo anestesia general: esos casos los llevan hospitales con servicio de anestesiología.
Si el niño objetivamente no puede tratarse despierto —edad muy corta con mucho trabajo por delante, odontofobia intensa, determinadas condiciones médicas—, se lo diremos en la exploración y no intentaremos convencerle. En Barcelona esos casos los asumen hospitales infantiles de referencia, y es preferible acudir allí directamente que gastar una visita y consolidar el miedo.
Niños que necesitan un enfoque distinto
Hay niños que no encajan en el guion habitual de la consulta, y no es cuestión de educación: un niño con trastorno del espectro autista tolera mal el entorno nuevo, el ruido y el contacto; uno con déficit de atención no aguanta la inmovilidad prolongada; uno con odontofobia intensa reacciona con pánico al gabinete antes incluso de la exploración.
Lo que podemos ofrecer: una serie prolongada de citas de adaptación sin tratamiento, sesiones cortas que fraccionan el trabajo en etapas, horarios fuera de las franjas de más afluencia y la presencia del padre o la madre durante toda la visita. Lo que no podemos ofrecer es tratamiento bajo sedación. Cuando el caso es complejo y el volumen de trabajo elevado, lo correcto es acudir directamente a un hospital con servicio de anestesiología, y así lo diremos en la consulta.
Niños recién llegados a Barcelona
Buena parte de nuestras familias ha llegado hace poco. La mudanza repercute en la boca del niño más de lo que suele pensarse, y los patrones se repiten.
- Interrupción del seguimiento. Entre la última visita en el país de origen y la primera aquí pasan de seis meses a dos años: en la infancia basta para que una caries llegue al nervio.
- Cambio de alimentación. Otros productos y otra frecuencia de picoteo. Para el esmalte importa más la frecuencia de las ingestas azucaradas que su cantidad, y tras la mudanza cambia justamente la frecuencia.
- Otro agua y otro flúor. El contenido de flúor del agua de consumo varía de un país a otro, y la pauta anterior puede resultar aquí excesiva o insuficiente. Se revisa en la exploración.
- Estrés de adaptación. El colegio nuevo y el idioma nuevo se manifiestan a menudo como rechinar nocturno y mordisqueo de labios. En el esmalte se ve antes de que los padres relacionen una cosa con la otra.
Traiga a la primera visita todo lo que tenga: radiografías, informes, modelos y aparatos de ortodoncia. Los documentos en un idioma que no conozcamos también ahorran tiempo, porque una radiografía se lee al margen del idioma del informe.
Quién puede acompañar al menor
Un trámite que conviene conocer de antemano: sin el acompañamiento adecuado la visita no se realiza.
- Al menor lo acompaña su padre, madre o representante legal, que firma además el consentimiento informado para la exploración y el tratamiento.
- Abuelos, cuidadores o hermanos mayores no son representantes legales: necesitan una autorización escrita del progenitor.
- En caso de separación o de una guarda con régimen particular, firma quien figure como representante legal en la documentación.
- Traiga el documento identificativo del niño: sin sus datos no podemos abrir la historia clínica.
- A un adolescente que acude solo lo exploraremos una vez confirmado el consentimiento de sus progenitores.
La clínica opera como centro sanitario en España: Corona Syrrus S.L., CIF B67154021, registro sanitario E08706004. La historia clínica y los datos del menor se tratan conforme a la normativa vigente.
Precios de la consulta infantil
Partidas vigentes de la clínica aplicables a la consulta de odontopediatría en Barcelona. El coste de tratar un diente concreto depende del alcance y se indica tras la exploración: una obturación en una cavidad pequeña y la reconstrucción de un diente destruido son trabajos distintos, y dar una sola cifra para ambos sería deshonesto.
| Servicio |
Precio |
| Primera visita de odontopediatría |
50 € |
| Revisión preventiva con control radiográfico |
50 € |
| Higiene profesional, Airflow EMS + ultrasonidos |
desde 100 € |
| Tratamiento de caries, obturación fotopolimerizable |
desde 90 € |
| Tomografía computarizada |
80–150 € |
| Alineadores Spark / Geniova, tratamiento completo |
desde 2.500 € |
| Sellado de fisuras, flúor, remineralización |
se determina en la visita |
| Pulpotomía o pulpectomía en diente temporal |
se determina en la visita |
| Corona pediátrica, reconstrucción |
se determina en la visita |
| Mantenedor de espacio |
se determina en la visita |
| Extracción de diente temporal |
se determina en la visita |
| Aparatos removibles, brackets |
tras radiografía y consulta de ortodoncia |
La primera visita cuesta 50 €. No realizamos primeras visitas sin coste: explorar a un niño, valorar su mordida y elaborar un plan es trabajo clínico, no un trámite previo a vender un tratamiento. Listado completo en la página de precios.
Sobre el IVA y la garantía. Los tratamientos odontológicos con finalidad terapéutica están exentos de IVA; los de finalidad estética tributan al tipo general. La consulta infantil es terapéutica en su totalidad, de modo que los importes de arriba son los finales. Sobre nuestro trabajo rige la garantía prevista en la legislación española y el plazo concreto de su caso se indica al presentar el plan; la condición es la misma para niños y adultos —revisiones periódicas—. La particularidad pediátrica: un diente de leche tiene por naturaleza una vida limitada, y su recambio fisiológico no constituye un supuesto de garantía.
De dónde nos traen a los niños
Con un niño, el trayecto hasta el dentista infantil cuenta: después del tratamiento se le quiere llevar a casa pronto y sin dos transbordos. Estamos en Barcelona y atendemos tanto a familias de la ciudad como del área metropolitana.
Desde BarcelonaDesde los barrios de la ciudad el trayecto va de unos minutos a media hora. Con niños pequeños resulta más cómoda la primera mitad del día.
Desde el área metropolitanaCompensa agrupar exploración y tratamiento en una sola visita para no desplazarse dos veces en la misma semana. Indíquelo al pedir cita y ajustamos la hora.
En familiaLa madre trae al niño, al mes pide cita para ella y después viene el padre. El 65 % de nuestros pacientes llega recomendado, y buena parte de esas recomendaciones empieza en la consulta infantil.
Desde fuera de EspañaAlgunas familias vienen a Barcelona con regularidad y aprovechan el viaje. Escríbanos antes por WhatsApp con las radiografías y valoramos si el plan cabe en sus fechas.
Horario: de lunes a jueves de 10:00 a 19:00 y viernes de 9:00 a 18:00. Citas por WhatsApp.
Nuestros casos
Las fotografías de antes y después se publican con el consentimiento escrito de los progenitores. Sección en preparación.
Preguntas frecuentes
¿Es la odontopediatría una especialidad oficial en España?
No, y conviene saberlo al comparar clínicas. España es el único país de la Unión Europea sin especialidades odontológicas oficialmente reconocidas. La odontopediatría figura entre las propuestas presentadas al Ministerio de Sanidad, pero sigue pendiente de aprobación, de modo que ningún dentista puede anunciarse legalmente como «especialista» en ella. Lo que sí puede valorar usted es la dedicación real a la consulta infantil y los años de ejercicio con niños.
¿En qué idioma se atiende?
Español, ruso, inglés y ucraniano. Con niños esto pesa más que con adultos: bajo estrés el niño no cambia a un idioma que no es el suyo y deja de explicar lo que siente. A los padres les damos el diagnóstico y el plan en el idioma en el que les resulte más cómodo preguntar.
¿Hacen radiografías a los niños? ¿Es seguro?
Sí, cuando está indicado; qué se necesita ver se explica antes de hacerla. Trabajamos con el sistema digital Carestream CS 8200 3D: la dosis es incomparablemente menor que la de la película y la imagen está disponible al momento, sin necesidad de una segunda visita.
¿Con qué frecuencia hay que traer al niño a revisión?
El intervalo de referencia es de seis meses, pero no es automático: se ajusta al riesgo de caries de cada niño. Con riesgo alto, con ortodoncia fija o con defectos del desarrollo del esmalte puede acortarse a tres o cuatro meses; en un niño con buena higiene y sin lesiones puede mantenerse holgado. Entre visitas, guíese por las señales del listado de motivos: aparecen antes de que toque la revisión.
El definitivo le sale en segunda fila y el de leche no se mueve. ¿Hay que sacarlo?
No siempre, pero hay que explorarlo. Suele pasar en los incisivos inferiores a los 6–7 años: el definitivo erupciona por detrás porque la raíz del temporal no se ha reabsorbido. Si el temporal ya tiene movilidad, caerá solo y la lengua llevará el definitivo a su sitio. Si la raíz aguanta firme, se extrae el temporal; de lo contrario el definitivo se queda en segunda fila. Lo decide la odontopediatra por la movilidad y la radiografía, no por la edad.
¿Desde qué edad se hace la higiene profesional?
Orientativamente a partir de los 3–4 años, cuando el niño es capaz de aguantar el procedimiento. Antes, la placa la retira la odontopediatra a mano durante la revisión, y el trabajo de fondo se hace en casa, con las manos del adulto. Lo determinante no es la edad del calendario, sino la disposición de ese niño concreto, y se valora en la visita.
En casa no se deja cepillar. ¿Qué hacemos?
Coméntelo en la consulta: es un problema clínico, no de disciplina. Se analiza dónde se rompe el proceso —postura incómoda, cepillo demasiado grande, sabor de la pasta, pulso por el control— y se acuerda una pauta en la que el niño se cepilla y el adulto repasa. En un niño que se resiste al cepillado se revisa además la pauta de flúor, porque su riesgo de caries es mayor.
¿Pueden atendernos al niño y a mí en la misma visita?
Sí; dígalo al pedir cita y ajustamos las horas para que vayan seguidas. Es una petición habitual: aquí se tratan familias enteras y así se ahorra un segundo desplazamiento.
Empezó el tratamiento en otro país. ¿Lo asumen?
Sí, si el caso lo permite. Traiga radiografías, informes y aparatos. La odontopediatra le dirá qué puede continuar tal cual y qué habrá que rehacer, y le explicará el motivo. La garantía la damos solo sobre nuestra parte del trabajo.
Pedir cita para su hijo
Exploración con valoración de la mordida y del estado de los dientes, y plan de tratamiento: 50 €. Si el niño tiene miedo o va al dentista por primera vez, indíquelo al pedir cita y organizamos una visita de adaptación.
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